Enrique estaba preparando el nudo de su ajusticiamiento personal en la prision de Nosgoth... pero esto comenzo tiempo atrás, mas precisamente, tres meses antes
Aquella mañana se levanto como lo hacia habitualmente cuando sintio un pequeño amargo cosquilleo dentro de su cuerpo, delante de los pulmones... era algo nuevo, una sensación de dolor y odio, pero de un odio hacia si mismo, algo estaba mal, pero ¿qué?
Reviso y reviso hasta encontrar al recuerdo causante, no lo creia, un despiadado asesino como el se sentia mal por haber robado la pension a esa indefensa abuela la tarde anterior, que demonios estaba pasando con el, porque sentia eso, penso que tal vez fuera causa de sus adicciones este raro encuentro emotivo con sus sentimientos y supuso que después de uno o dos atracos se sentiria nomal nuevamente
Supuso mal, a cada asalto o ataque ese malestar aumentaba, e inclusive cuando se encontraba descansando en su hogar podia sentir como crecia dentro de si
Harto de su sufrimiento reunio todo el botin que junto en su exitosa carrera delictiva y lo dono... ahora no solo sufria, tambien carecia de dinero y de cómo sustentarse... aunque a el solo le preocupaba ese dolor en su pecho, ya no podia soportarlo, nada lo aliviaba, se dirigio a la comisaria mas cercana y confeso todo, en su juicio se declaro culpable e inclusive alego que merecia la pena capital, si solo hubiese nacido cien años atrás esa habria sido su condena
Lo encerraron de por vida, es decir, por un mes mas, estaba triste y ya no comia solo respiraba, tres meses después de ese primer momento en el que su pecho fue oprimido por un sentimiento decidio que ya no podia vivir y se ajusticio una calurosa tarde en su celda de Nosgoth
Detrás de él Alejandro, el angel del remordimiento, no pudo evitar preguntarse...
-¿habre sido muy severo?-
“El angel no siente igual que el ser humano... pero eso no evita que intente sentir”